La única ley es la falta de ley
Me
asusta, mi falta de moral.
Me
enerva la hipocresía de los que propagan el bien mientras matan todo lo que les
rodea.
Me
insultan con su falta de sinceridad,
me
enseñan cómo funcionan las cosas,
me
gritan que el mundo no se mueve por
buenas intenciones.
Miedo
al abismo, miedo a que uno mismo sea el mayor represor de la mierda que
fomenta.
Realidad
podrida,
Hedor,
las moscas revolotean
¿Quién
se cree tanto engaño?
Fría,
nada me araña.
Mi
independencia, mis formas
A mi
manera,
Cada
vez más rara, más yo.
Cada
vez más hecha a mi misma y menos a los demás.
Cada
vez menos aguante, muros claros infranqueables.
El
mundo es egoísta y uno y sólo uno siempre es lo primero.
Nadie,
nadie salva tu culo si no eres tú mismo.
No hay
dolor, no hay temor, hay una indiferencia dolorosa.
Un
cansancio de la sociedad en la que vivo
Una
realidad que a lo largo de los años me ha enseñado que los errores se repiten
una y otra vez.
Que la
única ley humana es la falta de ley,
Que el
más rico no es el más bueno,
Que el
más bueno, por desgracia, no es el más valorado
Que la
vida pasa y solo hay una,
Una que
desgraciadamente no viviré a tu lado.
Nacimos
y vivimos solos
Ahora
nos toca disfrutarlo
Ya ves
pasan los años…