martes, 17 de julio de 2012

La única ley es la falta de ley
Me asusta, mi falta de moral.
Me enerva la hipocresía de los que propagan el bien mientras matan todo lo que les rodea.
Me insultan con su falta de sinceridad,
me enseñan cómo funcionan las cosas,
me gritan que  el mundo no se mueve por buenas intenciones.

Miedo al abismo, miedo a que uno mismo sea el mayor represor de la mierda que fomenta.
Realidad podrida,
Hedor, las moscas revolotean
¿Quién se cree tanto engaño?

Fría, nada me araña.
Mi independencia, mis formas
A mi manera,
Cada vez más rara, más yo.
Cada vez más hecha a mi misma y menos a los demás.
Cada vez menos aguante, muros claros infranqueables.
El mundo es egoísta y uno y sólo uno siempre es lo primero.
Nadie, nadie salva tu culo si no eres tú mismo. 

No hay dolor, no hay temor, hay una indiferencia dolorosa.
Un cansancio de la sociedad en la que vivo
Una realidad que a lo largo de los años me ha enseñado que los errores se repiten una y otra vez.
Que la única ley humana es la falta de ley,
Que el más rico no es el más bueno,
Que el más bueno, por desgracia, no es el más valorado
Que la vida pasa y solo hay una,
Una que desgraciadamente no viviré a tu lado.

Nacimos y vivimos solos
Ahora nos toca disfrutarlo
Ya ves pasan los años…